
El 10 de septiembre de 1993, Wang Junxia estableció el récord mundial de los 10.000 metros en 29:31.78 — mejorando la marca anterior por 42 segundos. Ese récord no fue superado hasta 2016.
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En menos de un mes, entre agosto y septiembre de 1993, el equipo de Ma estableció cuatro récords mundiales y ganó tres títulos mundiales. En los 3.000 metros de los Juegos Nacionales de China, cinco atletas del mismo equipo quebraron el récord mundial que tenía nueve años de vigencia... y no fue en las finales, fue en las clasificatorias.
Los controles antidopaje no encontraron nada y Ma Junren, ante la presión internacional, reveló su "fórmula": entrenamiento en altura, tónicos de sangre de tortuga y Cordyceps sinensis consumido diariamente durante todo el período de preparación.
Ese fue el momento en que el mundo occidental descubrió el Cordyceps de un solo golpe. Y la ciencia empezó a hacerse la pregunta que nadie se había molestado en responder con rigor: ¿funciona realmente, y si es así, cómo?
¿QUE ES EL CORDYCEPS?
El Cordyceps no es una invención moderna de la industria de los suplementos. Su uso en la medicina tradicional china está documentado desde hace más de 1.000 años.
La historia de su descubrimiento empieza con animales comportándose raro. Pastores del Tíbet notaron que sus yaks, cabras y ovejas, al pastar en zonas de altura después del deshielo, consumían una especie de hierba marrón y de repente tenían niveles de energía inusuales. Los pastores lo probaron. El resultado fue lo que hoy se conoce como Yartsa Gunbu: "gusano de invierno, hierba de verano".
Porque eso es lo que es el Cordyceps en su forma silvestre: un hongo parásito que infecta la larva de una polilla de altura, la mata, la momifica, y brota desde su cuerpo como un tallo delgado. Quizas muchos lo asociaran a la famosa serie de Tv y puede que hastasuene a película de terror, y de alguna forma lo es. Pero llevamos mil años usándolo.
La especie de esta familia más estudiada científicamente hoy es el Cordyceps militaris, la variedad cultivada, que concentra los mismos compuestos bioactivos que el sinensis silvestre (mucho más escaso y caro) y es la que aparece en la mayoría de los suplementos modernos.
LO QUE DICE LA CIENCIA HOY
Aquí la historia se pone más interesante. Porque resulta que sí hay mecanismos biológicos explicables detrás de los beneficios del Cordyceps. No es folclore. Pero tampoco es pastilla mágica.
El compuesto clave: LA CORDICEPINA.
La cordicepina (3'-desoxiadenosina) es el compuesto bioactivo estrella del Cordyceps militaris. Es un análogo estructural de la adenosina que actúa directamente en la producción de ATP, la molécula que tus células usan como moneda de energía. Al mejorar la eficiencia de la cadena respiratoria mitocondrial, incrementa la energía celular disponible, lo que se traduce en mayor resistencia, reducción de fatiga y mejor rendimiento aeróbico.

A nivel molecular, la cordycepina entra a las células vía transportadores de adenosina y activa la AMPK (proteína quinasa activada por AMP), un regulador metabólico que las células usan cuando la energía es baja. Activar la AMPK es, en términos simples, decirle a la maquinaria celular: "optimiza, produce más energía". Es el mismo switch que activa el ejercicio de resistencia intenso.
Oxígeno: la variable que lo cambia todo.
En resistencia, el rendimiento está limitado por cuánto oxígeno puedes absorber y aprovechar. Un ensayo clínico con 28 adultos sanos que tomaron una mezcla con Cordyceps militaris durante tres semanas mostró una mejora estadísticamente significativa en el VO₂ máx de +4,8 ml/kg·min, lo que representa aproximadamente un 10,9% de aumento respecto al grupo placebo.
También mejoró el tiempo hasta el agotamiento y el umbral ventilatorio: el punto donde tu respiración se vuelve difícil y los músculos empiezan a acumular ácido láctico.
Un segundo ensayo doble ciego controlado con placebo, usando Cs-4 (Cordyceps sinensis fermentado) a 3 g/día durante 6 semanas, mostró que el VO₂ máx subió de 1,88 a 2,00 L/min (p=0,050) y el umbral anaeróbico de 1,15 a 1,30 L/min (p=0,012). El grupo placebo no mostró cambios.
Recuperación y antiinflamación.
Los polisacáridos (beta-glucanos) del Cordyceps tienen propiedades antiinflamatorias documentadas. La cordycepina en particular inhibe vías de señalización inflamatoria —especialmente NF-κB— lo que reduce marcadores inflamatorios sistémicos y acelera la recuperación muscular post-esfuerzo.
Un estudio encontró que personas que tomaron 1 gramo de Cordyceps antes de ejercicio de alta intensidad experimentaron menos daño muscular y recuperación celular más rápida. Y en maratonistas aficionados con 2 gramos diarios durante 12 semanas: mejora aeróbica y reducción de frecuencia cardíaca para el mismo nivel de esfuerzo.
Más allá del deporte.
Los beta-glucanos del Cordyceps también activan macrófagos y células NK, reforzando la respuesta inmune, algo particularmente relevante en períodos de entrenamiento intenso, cuando el sistema inmune tiende a caer por el sobreesfuerzo que el cuerpo realiza. Y hay evidencia de mejora en sensibilidad a la insulina y regulación del metabolismo de la glucosa, relevante para personas que padecen síndrome metabólico.
EL FINAL REAL DE LA HISTORIA
La historia de las atletas chinas tiene un capítulo que la mayoría prefiere no contar.
Años después, el entrenador Ma Junren fue implicado en casos de dopaje. En 2016 se dio a concocer una carta supuestamente escrita por Wang Junxia (la que rompió el récord de los 10.000m) acusando a su entrenador de haberlas forzado a tomar drogas ilegales durante años. Y hay un dato que lo dice casi todo: seis de las siete atletas del equipo de Ma nunca llegaron a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, porque justo días antes de la ceremonia se anunció una nueva prueba antidopaje. No viajaron.
¿Esto invalida los beneficios del Cordyceps?
No. Lo que invalida es la narrativa de que el hongo solo fue el secreto de esos récords. Pero sí fue el catalizador que empujó a la ciencia a investigarlo con seriedad. Y esa investigación tiene resultados propios que no dependen de ningún mito.
El Cordyceps no necesita esa historia para justificarse. La ciencia ya lo hizo por su cuenta.
HERRAMMIENTAS, NO ATAJOS
Lo más importante de todo esto es lo que el Cordyceps no es un atajo.
Puedes inyectarte testosterona y si no entrenas, no solo no vas a mejorar: te vas a perjudicar. Los suplementos funcionan exactamente igual. Son herramientas que amplifican un proceso, no reemplazos de ese proceso. La diferencia entre un suplemento y un fármaco no es solo química, es intención y contexto.
Lo que el Cordyceps puede hacer, según la evidencia cientifica disponible:
- Mejorar la eficiencia en el uso del oxígeno durante el esfuerzo aeróbico (VO₂ máx +10,9% en ensayo clínico)
- Desplazar el umbral ventilatorio, el punto donde "quebras" durante el esfuerzo
- Reducir el daño muscular y acelerar la recuperación post-esfuerzo
- Activar la AMPK, el regulador metabólico que también activa el ejercicio intenso
- Reforzar la respuesta inmune en períodos de entrenamiento de alta carga
Lo que nos parece fascinante de la historia del Cordyceps no es el mito de Stuttgart, ni la sopa de sangre tortuga. Es que un hongo que los pastores del Tíbet usaban hace mil años esté hoy siendo estudiado en ensayos clínicos serios, realizados por grupos de investigadores en todo el mundo y han obtenido datos y conclusiones relevantes que apoyan y validan el uso del hongo y sus moleculas.. Eso no es marketing!
Eso es el tipo de camino que vale la pena recorrer.
REFERENCIAS
Chen, S. et al. (2010). Effect of Cs-4 (Cordyceps sinensis) on exercise performance in healthy older subjects. Journal of Alternative and Complementary Medicine.
Chinese Journal of Integrative Medicine — Randomized double-blind placebo-controlled clinical trial of Cs-4 (Cordyceps sinensis).
Bi R. et al. (2022). Cordyceps sinensis and its effects on exercise performance in healthy adult humans: a systematic review and meta-analysis. Phytother Res.
ScienceDirect (2020). Mechanism of Activation of AMPK by Cordycepin.
Jung S.J. et al. (2019). Antioxidant and anti-inflammatory activities of Cordyceps militaris. Molecules.
Zhou X. et al. (2009). Cordyceps fungi: Natural products, pharmacological functions and developmental products. Journal of Pharmacy and Pharmacology.
Lo H.C. et al. (2004). The anti-hyperglycemic activity of the fruiting body of Cordyceps in diabetic rats. Life Sciences.
Frontiers in Nutrition (2025). Effects of fungal supplementation on endurance, immune function, and hematological profiles in adult athletes — systematic review and meta-analysis.